Así es. El pitcheo fue
fundamental en el partido, tanto de Lincecum como de Lee. Las carreras solo entraron por
home run, lo que implica que todos los
sluggers fueron controlados por los pitchers. Sin embargo, a Lee le tocó bailar con el cudrangular de tres carreras, conectado por Edgar Rentería (quien recibió el MVP) (cargando con Ross y Uribe), mientras que el de Cruz solo produjo una carrera.
Rentería, por cierto, anotó también el hit decisivo en la serie mundial de 1997 que ganaron los Marlins. De esa forma se convierte en el apenas cuarto jugador de la historia en decidir dos series mundiales distintas. Los anteriores han sido Lou Gehring, Joe DiMaggio y Yogi Berra.